Baltazar Jiménez Rosales // Los maestros utilizan el problema de la inseguridad y la violencia como una excusa para solicitar sus cambios de adscripción, dejar las comunidades marginadas y acercarse a las ciudades o zonas privilegiadas, lo cual ha generado un desorden en el sector durante los últimos años.
El titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), Ricardo Castillo Peña, abordó este tema en la “Sesión Informativa de Gabinete” que se llevó a cabo la mañana de ayer en Casa Guerrero, en la cual afirmó que al inicio de la administración de Evelyn Salgado Pineda, en el sector educativo había “un gran desorden”, ya que “nos encontramos con que había lugares con una gran concentración de docentes, mientras que en la Montaña, Costa Grande y Costa Chica, hacían falta”,
Sobre el tema de la inseguridad y la violencia, reconoció que los maestros usan cualquier pretexto para solicitar su cambio de la localidad en la cual habían sido adscritos.
Precisó que el área jurídica de la SEG llegó a tener sobre la mesa, hasta 20 casos, al día, de docentes que pedían su cambio de centro de trabajo por el problema de la inseguridad.
En este sentido apuntó que los procedimientos se continúan haciendo, pero con la diferencia de que los maestros son enviados a zonas similares de donde son transferidos: “le decimos al maestro que sí lo vamos a sacar de esa zona de inseguridad, pero que lo vamos a enviar a un lugar similar”.
Castillo Peña mencionó que los municipios en los cuales al inicio de la presente administración gubernamental hacía falta un mayor número de maestros son algunos de la región de la Costa Chica como Xochistlahuaca y Tlacoachistlahuaca, aunque resaltó que el problema ya es menor pues aseguró que “hemos puesto orden”.
Dijo que una de las medidas que comenzó a aplicar la SEG es ya no enviar maestros a las áreas administrativas, aunque en este caso, los docentes insisten para poder acercarse a la zona urbana, como Chilpancingo y Acapulco.
Castillo Peña expresó que si esto se hiciera, Chilpancingo, Iguala, Tlapa, Acapulco, los diferentes lugares urbanos, estarían “atascadísimos de maestros, pero hoy estamos cuidando eso, los recursos se están administrando de mejor manera”, aseguró.
De igual manera dijo que en materia de infraestructura había una “gran desinversión” de décadas ya que fueron encontradas escuelas que no habían recibido atención por mucho tiempo, en tanto que ante el impacto de los huracanes “Otis” y “John” se agravó la situación de infraestructura educativa, remarcó.
Por otro lado, el funcionario estatal informó que a partir del 19 de marzo, en Guerrero entró en vigor la prohibición de la venta de alimentos “chatarra” en los centros educativos, como parte de la Promoción de Hábitos Saludables, implementada por el gobierno federal.
Dijo que en Guerrero se ha desplegado a cientos de brigadas en más de mil 400 escuelas en 12 municipios, para la revisión de peso y talla, y sanidad visual de los estudiantes de educación básica.